miércoles, 17 de junio de 2015

10:30 am

 No hay remedio que me sane de esta enfermedad de amor que tengo.

 A veces, logro superarte pero, luego te recuerdo, me acuerdo te ti y me da un infarto nostálgico y romántico.

 Por ratos pierdo mi cordura porque para estar feliz tengo que recopilar recuerdos de él. He perdido peso y me siento débil porque cuando me amaba, me alimentaba fortaleza para seguir viviendo . Él me daba besos que nutrían alma y cuerpo.

Dicen que nadie se muere de amor...

Atte: yo muerta en vida.