Hay veces en que solo quieres escapar de un sufrimiento desahogandote en el alcohol y en el aroma tan profundo de un cigarrillo, pensando que al otro dia todo abrá terminado que tu vida no volvera hacer la de antes y aunque sientes mucho miedo demostrando lo contrario la realidad de la vida es que: cada lágrima derramada, cada trago, cada vez que absorves el cigarro, son minutos en una eterna perdida de tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario